martes, 3 de marzo de 2015

Voy a escribir

Hoy voy a escribir para desahogarme.
Un poema para un sentimiento confuso,
y como tributo ¡una idea huracanada!
¿De qué tratará el poema? No tengo ni idea…
de lo que siento… no tengo ni idea.

El polvo me rodea, da vueltas por la habitación,
es tan libre y no tiene problemas.
Quiero ser polvo, ser libre, danzar con el viento,
ir hacia el vacío, depositarme en los rincones,
ser el polvo que cubre los recuerdos…
pero no soy el polvo, y los recuerdos están ahí,
y los miro como herido, y duele todo mucho más que si no estuvieran.

Un globo de helio circula por la atmósfera,
el aire caliente (pasiones, iras, qué se yo) lo levanta
da vueltas, vaga por sus cielos desiertos,
es arrastrado por los ríos de viento,
encalla en la ionósfera,
intenta mantenerse a salvo de la isla de las radiaciones
y está que revienta, pobre globo, sólo quería ir al espacio,
desaparecer en el infinito vacío,
desaparecer en su mente.
Y soy un globo de helio.

Es febrero, y el calor, y sólo calor.
Me quemo, y no es el clima,
son mis pensamientos ardientes
el fuego fatuo de un remordimiento abrasante.
Cenizas, soy cenizas de febrero en la conciencia del hombre que quiere ser amado.
Blanco, frágil, me empujará el viento y me llevará lejos.
Eso sería muy bueno.

Imagina una “a” en el texto. Una “a” sola.
A ella sólo le pertenece una palabra. Es de ella.
Puede transmutar en otras palabras, pero no, es de ella.
Se pierde entre la multitud de letras que gritan sonidos
donde sólo aparecen palabras y más palabras,
y significados volubles que se cocinan a diferentes potencias.
Las letras estamos ahí, a la espera,
tan iguales a las demás de nuestro tipo, pero tan únicas.
Y el texto es nuestro mundo, tan lleno de interpretaciones.
Y yo una “a” que no sabe a qué palabra unirse.

Hoy estoy escribiendo para desahogarme
porque la poesía consume energía sentimental
la transforma en letras y líneas y comas (aunque las odie)
y los significados son mis lamentos
y las faltas de rima mis errores
y los párrafos cantos fúnebres
a emociones que mueren entre que soy y no soy
y el torbellino de palabras ya no tiene ningún sentido
no he dicho lo que quería
caigo en el abismo de las redundancias
mañana será lunes, y trabajo
hoy estoy solo, hoy estoy sólo escribiendo
el tiempo circula y no sé por dónde, para atraparlo
el hilo del poema lo perdí hace tiempo
así como mis sentimientos
(están ahí, jugueteando en el monte, un poco desorientados)
así que dejaré de escribir.

El final de un poema siempre es triste,
porque uno sabe que podría decir más
y no sabe qué es ese “más”.

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