domingo, 16 de marzo de 2014

98 palabras.

Esperaba a alguien frente a la central de la Universidad de Concepción. Todo parecía indicarme que se retrasaría un buen rato. Demonios, ¿por qué soy tan quemado? Mientras observo la marea de gente que transita en todo momento por ese lugar, respiro profundamente. Me pregunto si alguien también ha pasado por lo mismo. Quizás todos tienen problemas, algunos más graves que los míos. A mi lado se sienta una chica joven, hermosa. Una vida entera está a mi lado, y yo sólo conozco su apariencia. Cuando me fui, ella seguía ahí, solitaria, mirando la hora en su celular.






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